Beneficios de la paga

Los padres partidarios de dar una paga a sus hijos confían en los beneficios que ésta puede suponer para su educación y en el proceso de su aprendizaje en el manejo del dinero.

En este sentido, el portal de noticias CBN Latinoamérica publica un artículo donde reflexiona sobre los beneficios de la paga, entre los que destacan:

Aprender que el dinero importa. La paga permite al niño aprender a manejar el dinero.
Los niños aprenden a gestionar su propio dinero bajo la supervisión de sus padres que les corregirán de sus errores.
Un niño se sentirá bien porque al descubrir su capacidad para manejar su asignación. Descubrirá valores como el compartir, ser generoso, etc.
Los padres deben establecer y mantener una normativa, El niño recibe su asignación el mismo día de la semana o mes y el dinero deberá distribuirse correctamente hasta la próxima asignación. Las normas favorecen el saber con lo qué se cuenta y cómo presupuestar las necesidades de acuerdo a un período de tiempo.
La paga debe ser presupuestada dentro de las posibilidades familiares, y los hijos deben saber esto. Deben de conocer la importancia de los presupuestos para la economía familiar.

Los expertos expertos consideran que con la asignación de una paga ayuda a los niños a comprender que el dinero no es ilimitado, y que existe una gran diferencia entre la necesidad, ganas y deseos.

¿Cuándo empezar a dar la paga y qué cantidad asignar?
Tal y como reconoce el pediatra Jaime Boscá, del Centro de Salud Salvador Allende de Valencia (España), asignar una paga se puede considerar como un juego que busca equilibrar la fantasía interior del niño (lo quiero todo) con la “realidad” exterior (todo no puede ser).

En esta fórmula entran en juego dos factores clave para el buen uso de la paga: edad de inicio y cuantía de la asignación.

Mayoritariamente, los especialistas se muestran partidarios de comenzar a dar la paga a los hijos a partir de los seis o siete años, pues ya manejan los conceptos de suma y resta, conocen la moneda, saben verificar las vueltas, y pueden saber si una cantidad de dinero es suficiente para adquirir determinado objeto. Esta paga, se irá incrementando en función de las necesidades de nuestros hijos, de forma proporcionada, hasta los 13-14 años.

En relación con la cantidad a percibir se precisa ajustarla a la edad, aunque también, a la economía familiar. No conviene darles mucho dinero, aunque la situación económica lo permita. En este sentido tan malo es quedarse corto (puede producir frustración e incomodidad frente a sus amigos) como excederse.

Los niños deben aprender a establecer un “orden de prioridades” y clasificar las necesidades o caprichos en: “inmediatas”, “pueden esperar” y “no lo necesito”. Por ejemplo, la paga puede servir para que los niños aprendan a esperar y ahorrar si no tienen dinero suficiente para comprarse algo.

Criterios para fijar la paga de nuestros hijos
El objetivo principal de asignar una paga, aparte de cubrir determinadas necesidades de los hijos, es servir de vehículo educativo para la adquisición de un aprendizaje muy concreto, la correcta administración del dinero.

Partiendo de esa base, ofrecemos una serie de indicaciones para conseguir ajustar el importe de la paga:

Ajustar el importe a la edad y a la situación familiar.
Fijar una paga periódica que, a ser posible, no esté sujeta al cumplimiento de determinadas condiciones (como la realización de tareas o la obtención de buenos resultados académicos).
Fijar una cantidad que cubra aquellos gastos “corrientes” y, además, una parte que pueda facilitar el ahorro.
Evitar cantidades excesivas para que el niño tenga percepción de la limitación.
Ceñirse a lo pactado aunque el dinero se lo hayan gastado antes.
Orientar a los hijos a hacer buen uso de la paga, como el priorizar los gastos, discernir entre “lo necesario y lo superfluo”, “lo que puede” y “lo que no puede esperar” o la importancia del ahorro.
Dejar fuera del importe de la paga aquellos gastos básicos como la ropa o el material escolar.

Padres detractores de la paga
Hay padres que no tienen claro la necesidad dar un dinero a sus hijos, aunque no dudan en invertir todo lo necesario para satisfacer sus necesidades.

crear un clima de confianza que permita a estos pedir dinero cuando lo necesitan.

El portal Guía Infantil recoge opiniones de padres que se oponen a la asignación de una paga a los hijos. Estas son un ejemplo:

“Facilitar una paga a los hijos es ofrecer una recompensa por nada. En muchas ocasiones la paga será empleada de manera consumista por nuestros hijos”.
“No me parece bien que los hijos dispongan de un dinero para comprar cosas superfluas, caprichos que realmente no necesitan, con lo que conllevará al niño a no apreciar el valor real del dinero que tanto cuesta ganar”.
“Los padres podemos satisfacer caprichos de nuestros hijos de forma puntual o hacerles algún regalo, premiarlos por buen comportamiento o algún trabajo realizado lo que les puede proporcionar una motivación o satisfacción mucho más duradera que un capricho material. Un desembolso de dinero fijo les proporcionará una felicidad fugaz y podrá incitarle a comportamientos consumistas y materialistas.”

El objetivo principal de asignar una paga es servir de vehículo educativo para la correcta administración del dinero.

Ideas para aprender a ahorrar en familia

Los padres podemos hacer que el manejo de la paga para los niños sea una actividad divertida, enseñándoles a gestionarlo y a promover el ahorro. El portal CBNLA nos proporciona una serie de ideas originales del manejo del dinero para llevar a cabo con los niños:

Heladería. Cuando salgáis a tomar un helado, otorgad un presupuesto concreto para vuestro hijo para que pueda elegir entre tomar un helado más caro o más económico. De esta manera será conciente del coste de cada helado y decidirá si se gasta todo el presupuesto o prefiere ahorrar para otras cosas.
Parque de atracciones. Cuando vayáis al parque de atracciones estableced un presupuesto para cada uno de los miembros de la familia. Con este dinero cada uno decidirá a qué atracciones quiere subir, cuántas veces, etc., con ello, fomentaremos en el niño establecer criterios de prioridades ¿qué atracciones me gustan más? según mi presupuesto, ¿cuántas veces podré subir?…
Material escolar. Una buena práctica es la de establecer un presupuesto, por ejemplo, semestralmente, para reponer el material escolar que necesitan nuestros hijos. Es increíble, pero realidad, comprobar como el niño tiene mayor responsabilidad de los materiales que utiliza, las pérdidas de lápices, gomas, etc. se reducirán y, una vez más, si al final del semestre no se invierte todo el dinero asignado para estos gastos, podrá ahorrarlo.
Ropa. Cuando tu hijo sea adolescente puedes pensar en darle una asignación para su vestuario. El reto es enseñarle a escoger sabiamente entre la gran oferta del mercado y a manejar los criterios de necesidad o deseo. Además puede familiarizarse con conceptos como calidad – precio, las marcas o el prêt-à-porter, etc.

Leave a Reply

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>